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Pequeñas historias. Historias pequeñas

El próximo verano se cumplirán dieciséis años desde que empezara a escribir a ratos como mero entretenimiento. A día de hoy ando corrigiendo el que es mi ‘objeto literario’ número nueve. Puedo decir que estoy satisfecho de muchas de esas páginas, pero sobre todo de lo que estoy satisfecho es de no haberme vuelto un gilipollas. Y no lo digo por decir. Es éste un oficio bastante jodido en el que es fácil perder la noción de realidad si uno se descuida. Aparte de los ratos de soledad que uno le dedica a la tecla, están los tantos otros que se pasan leyendo. Inmerso en otras historias, bañándose en otros charcos. Siendo otro, qué duda cabe.

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